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Published On: Fri, Nov 11th, 2016

Este niño tenía las mejores notas de la escuela. 12 años después confiesa un terrible secreto en su discurso de graduación

Los compañeros y profesores de Griffin Furlong de la escuela secundaria First Coast, de Florida, pensaban que era un alumno como los demás. Griffin había sacado notas excelentes, era divertido y tenía amigos. Finalmente, el día que él y todos sus compañeros tanto ansiaban llegó: el día de la graduación. Pero este chico de 18 años se subió al estrado y dejó con la boca abierta a más de uno.

Griffin no era un alumno para nada normal. A la edad de 7 años, su madre murió de leucemia y desde ese momento, todo empezó a ir cuesta abajo. Su padre, su hermano Sean y él se vieron de un día para otro en la calle y no tuvieron más remedio que buscar un refugio para personas sin hogar; el primero de muchos otros.

Lo que hizo Griffin entonces para sobrevivir lo guardó como un secreto durante 12 años, pero el día de su graduación decidió que era hora de contarlo todo. Los asistentes se quedaron sin palabras:

 Su discurso pilló a muchos por sorpresa y es que la mayoría de sus profesores ni siquiera sabía cómo era la vida de este joven al salir del centro: Griffin nunca faltó a ninguna clase y entregó todos sus trabajos a tiempo. Durante aquella terrible época, Griffin se despertaba cada mañana en una cama diferente. “Recuerdo una noche que pasamos en un hotel, en la que no tenía nada que comer. Tenía mucha hambre”.

Pero pese a su inestable situación, de albergue en albergue y sofá en sofá, pasando hambre y vergüenza, Griffin logró una calificación media de 4.65. Su meta es estudiar Ingeniería de Caminos en la Florida State University. Pero lo que no se esperaba era lo que sucedió dos semanas después de graduarse. Gracias a una campaña de Go Fund Me, ¡ahora Griffin tiene 90.000$ para poder estudiar en la Universidad! Pero el plan de Griffin va más allá: quiere crear una beca para alumnos que estén en similares circunstancias a las de él.

“Lo que quiero demostrar es que cualquiera puede conseguir lo mismo que yo. No quiero volver a vivir esa vida nunca más”, comenta emocionado el chico.”Rendirse no es una opción” es su nuevo lema. De estar en la calle a prepararse para estudiar Ingeniería en la Universidad. La perseverancia de este chico realmente nos muestra que, si nos esforzamos, podemos llegar a hacer lo que nos propongamos.